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sábado, 7 de abril de 2007

ejércitos de poesía (II)

LOS ALEGRES BROMISTAS

"y andando el tiempo, como es natural, los ciudadanos de La Honda y demás gentes empezaron a preguntarse... qué diablos estarían haciendo aquellos mentecatos. ¿era posible explicarlo? No existía forma humana de explicarles la experiencia. No podía expresarse con palabras. Los ciudadanos siempre han tenido la misma fantasía, conocida como la fantasía de la patología. Esos memos son seres patológicos. A veces ésta era psicológica: ¿de dónde vendrán esos chicos; de hogares rotos, tal vez? Otras veces, sociológica: ¿ estarán alienados estos chicos?, ¿estará nuestra sociedad pudriendose en su núcleo? Los ciudadanos no podían saber nada de la experiencia del LSD, porque esa puerta jamás se había abierto para ellos. Estar en el umbral de...¡Dios santo! ¿cómo explicarles lo que era la vida allí? La juventud no había tenido nunca más que tres opciones: estudiar, conseguir un empleo o vivr en casa de sus padres. Y cuán aburridas eran las tres... comparadas con la experiencia de...del infinito..., con una vida en la que la temática no es escolástica ni burocrática sino... yo y nosotros, la gente en sintonía en medio de multitudes amusicales con relucientes-zapatos-negros, yo, con mis ojos puestos en aquel agujero casi invisible de allá arriba, en lo alto del cielo de las secuoyas...





...Todos vamos a ser lo que somos, y seamos lo que seamos no vamos a disculparnos por ello. Lo que somos vamos a pregonarlo a lo largo de todo el viaje...

(extractos del libro "ponche de ácido lisérgico" de Tom Wolfe)

1 comentario:

Patty dijo...

No existía forma humana de explicarles la experiencia. No podía expresarse con palabras.